viernes, 27 de febrero de 2009

Requiem por un sueño

Me encanta dormir. El poder pasar las mañanas de invierno metida en cama, abrigadita, calentita... mmmm eso no tiene precio. Soy maniática a la hora de acostarme, no puedo dormir con sábanas ni con camisón, sólo descanso con pijama y plumas. Pero hay algo que me quita el sueño y es mi novio. Y es que compartir cama con un sonámbulo puede ser muy duro.

Antes de conocerlo pensaba que los sonámbulos eran personas que andaban dormidos como los clicks de Playmobil. Pero eso, queridos, es leyenda urbana. J. te habla con los ojos abiertos y el jodío sabe cuando le contestas incoherencias. Ayer tuvimos noche toledana, a las 3 de la mañana me despierto sobresaltada:

-J. "Cuidado, cuidado..." "No, no, nooooooooooooo"
-Yo: ¿Qué pasaaaaaaaaaaa?
-J. "Están tirando a un hombre metido en un saco"
-Yo: ¿En la habitación?
-J. Jajaja, estaba soñando

Y es que el hijoputilla cuando se da cuenta de que era un sueño se descojona, no se donde le ve la gracia, porque yo, no la veo por ningún sitio.

Sus sueños favoritos son los de bichos. Arañas y lubinas, concretamente. He tenido tantos peces que mi cama era lo más parecido a un acuario. Os relato un sueño-tipo:

J. "Enciende la luz, por favor" (no con voz normal, noooooooo, sino con voz de pito)
Yo: "¿Que pasa ahora?"
J. Una lubina, está rozándome los pies
Yo: ¿Y no serás tú, que eres un besugo?

Y a continuación, la carcajada (como se vuelva a reír, lo mato). 

Sus hermanos también son sonámbulos, aunque viendo la madre que tienen, es raro que no salieran asesinos en serie.

Con las arañas es algo parecido, con la diferencia de yo les tengo un asco tremendo (bueno y porque las posibilidades de que tenga un pez en la cama son remotísimas)  y siempre pico. Luego viene la carcajada (lo mato, lo matoooooo) y mi corazón a mil por hora. Porque él se duerme al segundo, mientras yo sólo pienso en que la araña se me enreda en el pelo y me hace el nido allí (si ya se que no es posible, pero a las 5 de la mañana una no está muy lúcida)

Creo que esta noche duerme en el salón.

Por cierto, mañana me voy a Londres hasta el lunes, así que os tendré un poco abandonados, pero pensaré en vosotros.




miércoles, 25 de febrero de 2009

And the Oscar goes to....

Jopeana me ha otorgado un premio (es taaaaan generosa) y ahora yo tengo que dárselo a otros diez, así que mis nominados son: María de si es que así no se puede, Pinkocha, Mel, Perla Negra, Bacci y Pandora. Ya se que muchas no tenéis blog, pero sí que sois únicas y chic, así que es vuestro (son 6, pero valen por 10).

[premio_unique_&_Chic.jpg]
Mira que es bonito el zapato!!!!


jueves, 19 de febrero de 2009

La delgada línea roja

Soy extremista, sí sí ya se que la gente se define como sincera, cariñosa, inteligente (en este caso, los menos), pero yo soy extremista. O quiero u odio, o estoy feliz o lloro por las esquinas, vamos extremista.

Cuando empecé derecho, a pesar de que en el colegio me había ido bien, sentí una de las mayores frustraciones de mi vida. No me gustaba, pero nada de nada; nunca entenderé como mis padres pudieron convencerme para estudiar algo tan absurdo (cualquier abogado os negará esto), porque el derecho es absurdo y los profesores son más absurdos todavía. Harta, agotada, desmotivada, depresiva y asqueada, decidí hacer algo que me llenara más... y me matriculé en Publicidad y RRPP en Salamanca. Y encontré mi vocación. Fueron años duros, yo tenía una relación en Coruña y los cambios siempre dan miedo, pero aproveché el tiempo; organicé seminarios, trabajé en la radio, fui delegada de clase tres años, tuve una buena relación con mis compañeros y profesores y terminé siendo la tercera de la promoción.

Y ahora, con la crisis, no tengo trabajo. En condiciones normales tendría que competir con gente de otras licenciaturas que aspiran a trabajar en comunicación (absurdo por completo), con las miradas de suficiencia de los demás cuando les dices que eres Relaciones Públicas (piensan que repartes papeletas de discotecas) o con empresarios que, a pesar de tu licenciatura, te quieren de secretaria o de cafetera. Ahora ni eso.

Así que por higiene mental, me voy a hacer un Master a Madrid (que poco me gusta esa ciudad)de diseño de moda. Estoy perdida. A mis 28 me cuesta asimilar que haya pasado de abogada a publicitaria y a diseñadora sólo rozando la superficie. Estoy cagaíta. Por el curso, la mudanza, el empezar de nuevo (menos mal que son sólo tres meses de Master) por si me irá bien, por si tendré trabajo... vamos, que ahora mismo no soy la mejor de las compañías.

Respiraré hondo, pensaré y cogeré el toro por los cuernos, con todo el miedo en el cuerpo.

viernes, 13 de febrero de 2009

Los padres de él (dedicado a María)

Uno siempre tiene la romántica idea de que cuando conoce a un chico o a una chica y surge el amor ya no hay más problemas. Uno piensa, encontré a la persona perfecta, a mi alma gemela, no hay nada que nos pueda separar. Craso error, queridos. Todavía no has conocido a su familia.

Mis suegros se ajustan perfectamente a esta situación. Sin ser los peores suegros de la historia, si hay detalles que hacen que te plantees hacerte hare krisna o anacoreta (o cualquier cosa que implique desaparecer del mundanal ruido). Lo que más me fascina de mi suegra es su capacidad para hacerme quedar como una incompetente, si, por ejemplo J. estornuda la muy bruja lo primero que me dice es:

- Este fin de semana me paso por tu casa para pasar el aspirador porque J. tiene alergia (uno, dos y tres, yo me calmaré)
- Es que este niño no puede estar así. J. tómate ahora mismo la pastilla de la alergia (cuatro, cinco y seis, todos lo veréis)

Tanto J. como yo no lo hacemos caso, pero el daño está hecho. Otro detalle sorprendente, es que toda suegra lleva un decorador de interiores dentro, a saber:

-Noa, lo que tienes que poner en el salón es un mueble bajo blanco (igual que el que tiene ella en casa, que curioso)
- P. no me gustan los muebles bajos blancos - respondo inocente

Acto seguido, viene un mohín de disconformidad, como siempre que se le lleva la contraria (soy una vara de junco, el viento me mece)

La gran P. (mi amantísima suegra) se cree una artista, sobre todo desde que hace unos centros de flores con pimientos y coliflores que son un verdadero atentado estético.

-Noa, te voy a hacer uno para tu casa
- P., no te preocupes, con lo liada que estás (esto es lo que digo)
- (esto es lo que pienso)- que pretenderá esta mujer, convertir mi casa en un puesto de hortalizas????!!!!!!!!!

Pero si hay una lección que aprendí desde el principio, esa es a ser más lista que ella. Me explico:

- Noa, tienes que aprender a planchar camisas (y me lo dice la que se considera feminista, tócate el pie)
- Y que pasa, que tu hijo es manco???? (jajaja te pillé)
- Tienes razón, te voy a mandar a María para que haga la plancha y limpie la casa.

Así que tengo que seguir aguantándola, pero no sabéis lo bien planchada que tengo la ropa.

Continuará....

miércoles, 4 de febrero de 2009

Volare, ooooooo

Que disfruto con los viajes no es ningún secreto. No con cualquier viaje, es decir, no soy de pulserita en hoteles del Caribe, ni de cruceros. Cuando viajo suelo buscar sitios alejados de las hordas de turistas (lo cual no siempre es posible), porque me gusta conocer lo auténtico de cada país. Hace unos tres años estuve en India, y sí visité el Taj Mahal (con sus hordas) y me gustó, me gustó mucho, pero en mi cabeza aquello no era India. Veréis, India es más que un país, el norte no tiene nada que ver con el sur, aunque inconscientemente solemos simplificarlo con el Taj Mahal. Mi India es el templo de los Monos (maravilloso paraje salido de El Libro de la Selva) donde éramos cuatro turistas. Mi India es una experiencia tragicómica con un Yogui (el lider espiritual, no el oso), en la que esta descreída vivió una de las experiencias místicas más impresionantes (nos hizo beber agua con bichos- que yo me bebí, J. dejó que se deslizara por los dedos- y comer unos polvos rarísimos- que yo me comí, y J. tiró disimuladamente). Mi India es entrar descalza en templos llenos de mierda y olvidarme de todo. Pero sobre todo mi India es salir indemne de una inundación en una carretera comarcal, en la que no habían visto un extranjero en su vida.

Siempre viajo así, y tengo la suerte de que mi pareja se amolda a mis gustos (siempre he dicho que elijo fatal a mis amigos y muy bien a mis novios), por eso me resulta tan complicado elegir mi luna de miel (para ello crearé la cuenta Ayúdame a Viajar , donde os agradeceré los donativos, jaja). Os cuento, en tres meses he pasado de Sudáfrica, concretamente a la Esquina de los Franceses, donde hay unos viñedos estupendos, a Uganda, necesito ver gorilas, pasando por Bután, que cobra fuerza, y por Laos.

Pero no me olvido de las playas, de momento en primer lugar está Bora-Bora (es que así habré estado en los cinco continentes, que mola), pero no me olvido de Trancoso, ni de José Ignacio en Punta del Este.

Si vais a viajar este año (puta crisis), no os perdáis www.diosasdeandarporcasa.com donde comentaré mis sitios favoritos para viajar. La primera entrega será este viernes con Nueva York, la ciudad de las ciudades. Bon Voyage!!!!