jueves, 29 de enero de 2009

Yo para ser feliz quiero un tractor


Nunca he sido una persona cotilla. Siempre fui la última en enterarme de las cosas.

- No te enteraste de que X y Z están juntos???????
- Nooooooo, de verdad? No tenía ni idea
- No tienes ojos en la cara?? Si estaba clarísimo
- Es lo que tiene tener un ojo de cristal, que no me entero o me entero a medias
-Tú siempre igual, pues verás.......

Y es en ese momento cuando desconecto. Entendedme bien, no es que no me interese la vida de los demás, cuando alguno de mis amigos me cuenta algo íntimo, le presto toda mi atención. Pero cuando son desconocidos... no puedo, es superior a mí.

Por eso nunca me he enganchado a los realities, ni Gran Hermano, ni La Granja, ni El Bus... ni uno. También es cierto que al final siempre me entero de quien gana, pero no se si es bueno (yo soy muy sincero y digo siempre las cosas a la cara) o malo (pero este de que va, a mí no me chulea nadie, NADIEEEEEEEEE). Sólo me enganchado a dos uno es el Gran Reto y el otro Pekin Express y eso es porque no cuentan la vida de los concursantes, sino que son como documentales de Viajar en plan cutre.

Pero, queridos amigos, desde hace dos lunes me he enganchado a Granjero busca Esposa. El programa es de mal gusto, machista y denigrante para la mujer y muchas veces lo miro horrorizada... pero me he enganchado.

Os resumo, seis granjeros escogen dos chicas de entre las participantes, y se van con ellas a su granja (superoriginal, vamos). Allí en la granja les enseñan a dar de comer a los cerdos, plantar patatas, hacer chorizos, etc mientras las chicas se "pelean" por conseguir el amor del granjero en cuestión ( y yo me quejaba del jastas pista)

Y vosotros pensareis: No seas exagerada, son personas normales que buscan el amor. Aquí está el primer error, normales, normales no son.

Uno de ellos es un pervertido en potencia, le entra hasta las gallinas si se descuidan. Otro está "noviño do trinque" (sin estrenar) y ya le escuece. Ahora, mi favorito es uno que yo llamo el eslabón perdido, porque está a medio evolucionar. Semejante ser llevó a sus dos pretendientas (que oye, son más normales de lo que me imaginaba) a una especie de cuartucho donde les suelta:
- Y ahora, a limpiá eto mintras yo me fumo un cigarrito. 
- Especie de gruñido por parte de las dos
- Eque la mujer é musho más limpia que el hombre

Y no se pusieron las dos a limpiar!!!!!!! En ese momento me transformé en Millán de martes y trece y mi ojo derecho empezó a temblar.

Cómo??????????? Pero que invento es esto???????? bramaba en mi salón (a todo esto J. se moría de la risa) pero, pero pero, estas dos son imbéciles, qué hacen?

Y ellas dos tan felices, es como tiene que ser, decían las tías. Mientras tanto yo le decía a J. que antes de limpiarle nada a ese tío me hacía lesbiana, habrase visto.

Que bien, ya queda menos para el lunes.

domingo, 25 de enero de 2009

Excusatio non petita...

Todos los que me  conocen saben que me encanta la Historia, sí así con mayúscula. Y me encantan las historias dentro de la Historia, a saber, que la margarina fue creada por Hitler (supongo que por el en persona, no sino alguien de su entorno, el estaba ocupado invadiendo y matando) porque se estaba preparando para la Guerra y sabían que no podrían contar con suministro animal para hacer mantequilla. Todo esto viene porque me he comprado la serie Roma (si no la habéis visto, os la recomiendo) y dejando aparte licencias cinematográficas, es increíble comprobar lo poco que hemos cambiado en 2000 años. Sí, señores desayunaban pan con aceite, iban al teatro y practicaban el sexo por placer. 
Los romanos iban al circo donde los gladiadores se enfrentaban entre ellos o contra fieras, y nosotros tenemos el fútbol donde a un jugador se le pagan 15 millones de euros al año por dar patadas a un balón, mientras la gente se muere de cáncer y sida porque no ha presupuesto suficiente para investigación. En la antigua Roma había esclavos, sí, ahora hay trabajadores que dedican 10 horas diarias de su vida a ayudar a enriquecerse a su patrón por 600 euros al mes. A los extranjeros los llamaban bárbaros, ahora los llamamos panchitos, ellos tenían a Julio César y nosotros a Obama...
No sé si tantas similitudes me alegran o me preocupan, ya sabemos como terminó el Imperio.
Me gusta la serie, me hace pensar.

viernes, 23 de enero de 2009

Éramos pocos...

Debo tener un día tonto (será porque es viernes) y me he animado a abrir mi blos. ¿Qué de que voy a hablar? pufffff, pues no lo he pensado todavía. Supongo que dependerá del día que tenga, un día será más frívolo, otro será más "intenso". Es lo que tiene esperar a que te llamen del mercado laboral, que te aburres mucho.

Arrivederci, amores